La cuerda de algodón es el juguete más viejo que existe y sigue funcionando por dos razones: el perro puede jugar contigo a tirar, y cuando se aburre se la queda mordiendo él solo.
Esta lleva dos nudos y una bola en medio, así que hay dónde agarrar por los dos extremos. Las fibras del algodón, al morderlas, pasan entre los dientes y arrastran algo de placa: es lo más parecido al hilo dental que va a aceptar un perro.
Y es de las pocas cosas que puedes lavar en la lavadora cuando huele a perro.
Características
- Algodón trenzado, sin tintes agresivos
- Dos nudos y bola central
- Para jugar a tirar y para morder solo
- Lavable a máquina
- Cinco colores
Antes de comprar
Llega a España en dos o tres semanas. Por su tamaño viaja en una línea de transporte más lenta, siempre con número de seguimiento.
La cuerda se deshilacha, y los hilos sueltos tragados pueden hacer daño de verdad. Revísala cada pocos días y tírala cuando empiece a soltar hebras largas. No es alarmismo: es la única pega real de este juguete.
Al jugar a tirar, no levantes al perro del suelo ni le des tirones secos: se hace daño en el cuello y en los dientes.
Tamaño medio. Para un cachorro pequeño es grande; para un perro muy grande, corta.