Es un bicho del tamaño de una moneda grande. Lo enciendes, lo sueltas en el suelo y sale disparado dando tumbos, como un insecto de verdad. Se mete debajo del sofá, rebota contra el rodapié y vuelve a salir.
El truco está en que el movimiento es caótico: no gira siempre igual, no va en línea recta, no hace un patrón. Para el gato es una presa, no un juguete. Y esa diferencia es la que hace que lo persiga hoy y lo vuelva a perseguir la semana que viene.
Además brilla en la oscuridad, así que sirve para las sesiones de las once de la noche, que es cuando el gato quiere jugar.
Características
- Se mueve solo, con recorrido impredecible
- Brilla en la oscuridad
- Muy pequeño y ligero: cabe por cualquier hueco
- Dos formas —ratón y mariquita— y cuatro colores
- Funciona con pila de botón, incluida
Antes de comprar
Llega a España en una o dos semanas. Sale de nuestro proveedor en Asia: de 1 a 3 días laborables de preparación y luego el transporte, siempre con número de seguimiento.
Es pequeño y lleva una pila de botón. No lo dejes tirado cuando termines de jugar: guárdalo en un cajón. Una pila de botón tragada es una urgencia veterinaria seria, y lo mismo vale si hay niños en casa.
Funciona bien en suelo duro. En alfombra se atasca.
Es un juguete barato y pequeño: acaba debajo de un mueble más pronto que tarde. Forma parte del trato.