Hay gatos que beben poquísimo en el bebedero de toda la vida y en cambio se pasan el día bebiendo del grifo. No es manía: el gato desconfía del agua quieta, porque en la naturaleza el agua quieta es agua mala. El agua que se mueve le parece limpia.
Esta fuente hace circular el agua todo el rato a través de un filtro de carbón, así que sale fresca, sin pelos, sin restos de comida y sin ese sabor a plástico del cuenco que lleva ahí desde ayer. El depósito es de 2,4 litros: llenas y te olvidas varios días.
La bomba es sumergible y va por debajo del agua, así que casi no se oye. La usan también perros pequeños.
Características
- Depósito de 2,4 litros — varios días sin rellenar
- Filtro de carbón activo que retiene pelos y restos
- Bomba sumergible silenciosa
- Se desmonta entera para lavarla
- Cinco colores
Por qué importa que beba
El gato es un animal de origen desértico y bebe menos de lo que le conviene. La falta de agua está detrás de buena parte de los problemas de riñón y de vías urinarias que aparecen con los años. Una fuente no cura nada, pero consigue que beba más, y eso sí cuenta.
Antes de comprar
Llega a España en dos o tres semanas. Por su tamaño viaja en una línea de transporte más lenta, siempre con número de seguimiento.
Necesita enchufe. Funciona con cable USB: hay que tenerla cerca de una toma o de un cargador. No va con pilas.
El filtro se cambia cada tres o cuatro semanas. Es una pieza de recambio barata y fácil de encontrar.
Al principio muchos gatos la miran de lejos. Déjala encendida junto a su bebedero de siempre unos días y no le quites el viejo hasta que use la fuente.
No es un aparato médico. Si tu gato ha dejado de beber de golpe, o bebe muchísimo más de lo normal, eso lo mira el veterinario.