El problema del juguete de gato normal es que el gato se aburre en tres días. Lo que no se aburre de perseguir es algo que se escapa de verdad, que cambia de dirección y que no repite el mismo movimiento dos veces.
Este es un coche pequeño con una pluma atada detrás. Lleva mando a distancia, así que puedes conducirlo tú desde el sofá y hacerle fintas; y también tiene modo automático, en el que se mueve solo y rebota al chocar con una pared o con una pata de silla. El gato no llega a averiguar el patrón, que es justo lo que le mantiene enganchado.
Se recarga por USB. Y viene con plumas de recambio, porque la primera dura lo que dura.
Características
- Mando a distancia + modo automático
- Cambia de dirección solo al chocar
- Pluma trasera intercambiable, con recambios incluidos
- Recargable por USB
- Cuatro colores
Antes de comprar
Llega a España en una o dos semanas. Sale de nuestro proveedor en Asia: de 1 a 3 días laborables de preparación y luego el transporte, siempre con número de seguimiento.
Va mejor en suelo liso —parquet, baldosa, tarima—. Sobre alfombra gruesa le cuesta avanzar.
Lleva batería, así que viaja en una línea de transporte especial. Es la razón de que tarde algo más que un juguete de tela.
Las plumas son el consumible: un gato decidido se lleva una por delante en unas cuantas sesiones. Por eso vienen de repuesto.
No lo dejes funcionando sin nadie delante. Es un juguete para jugar con el gato, no para dejarlo encendido y marcharte.