El gato sale del arenero y va dejando arena por el pasillo. Las alfombrillas normales la retienen un poco y luego la sueltan; esta la guarda.
Son dos capas con agujeros: la de arriba deja caer la arena y la de abajo la recoge. Cuando está llena, se abre por un lado como un libro y se vuelca en la basura. Sin aspirador y sin sacudir nada por el balcón.
El material es EVA blando, así que no le molesta en las almohadillas —muchos gatos no pisan las alfombrillas de púas duras— y se limpia con un trapo húmedo. Es impermeable: si se sale pis, se queda arriba y no pasa al suelo.
Características
- Doble capa: la arena queda atrapada dentro
- Se abre por un lado para vaciarla
- EVA blando, cómodo de pisar
- Impermeable y antideslizante
- Tres tamaños y cuatro colores
Qué tamaño coger
La alfombrilla tiene que ser más ancha que la boca del arenero y dejar un par de pasos por delante: es en esos pasos donde suelta la arena. Para un arenero normal cerrado, 45 × 60 cm llega. Si es abierto, o si tienes dos gatos, ve a 55 × 75. La de 60 × 90 es para arenero grande o zona de dos areneros.
Antes de comprar
Llega a España en dos o tres semanas. Por su tamaño viaja en una línea de transporte más lenta, siempre con número de seguimiento.
Al ser voluminosa viaja en una línea más lenta: dos o tres semanas.
Llega enrollada y tarda un día o dos en quedarse plana. Ponle un peso encima esa primera noche.
Recoge mucha arena, no toda. La arena muy fina siempre escapa algo.
Hay gatos a los que no les gusta pisar nada nuevo. Ponla unos días sin cambiar nada más de sitio.