Un perro que se traga la ración en veinte segundos no ha comido: ha tragado. Y un perro que se aburre en casa se busca la vida con el sofá.
La alfombra olfativa arregla las dos cosas con el mismo gesto: escondes el pienso entre las tiras de tela y el perro tiene que ir sacándolo con el morro.
Por qué cansa
Olfatear es trabajo mental, y el trabajo mental cansa. Un rato de búsqueda deja al perro más tranquilo que el mismo rato dando vueltas por el pasillo. De paso, la comida que antes desaparecía de un bocado le dura varios minutos.
Medidas y material
- 50 × 50 cm. Se enrolla y ocupa lo que una toalla pequeña.
- Fleece suave por arriba, base antideslizante por abajo: no se va por el suelo cuando el perro empuja.
- Se lava a mano y se seca al aire.
Cómo se empieza
El primer día deja el pienso a la vista, encima de las tiras. Cuando lo coja sin dudar, escóndelo un poco más cada vez. Si desde el principio se lo pones imposible, se frustra y se va.
Es un juego para usar contigo delante. Hay perros que en vez de buscar, mastican. Se saca, se usa y se guarda; no se deja tirada por casa.
Tres colores
Azul, marrón y morado. Las flores y las tiras son las mismas en los tres; lo que cambia es la base.
También vale para gatos
Un gato la usa igual, y le sobra sitio. Puedes ver el resto en también para gatos.
Si lo que quieres es solo que coma más despacio, mira el comedero puzzle o el comedero lento con alfombrilla.