Un pez de tela con un motor dentro. El gato le da un manotazo y el pez empieza a colear como si estuviera fuera del agua. Se para solo, y vuelve a arrancar al siguiente toque.
Los tres modos
Un botón cambia la intensidad del coleteo: suave, normal y fuerte. Sirve para que el gato no se acostumbre siempre al mismo movimiento, que es lo que hace que un juguete deje de interesarle a la semana.
Lo que lleva
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Hierba gatera y silvervine. Los dos, no solo hierba gatera: en torno a un tercio de los gatos no reacciona a la hierba gatera, y a esos les suele funcionar el silvervine. Vienen en una bolsita aparte para recargarlo cuando pierda el olor.
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Se carga por USB. No lleva pilas de usar y tirar. El fabricante no especifica el tipo de conector ni si el cable va incluido; en las fotos aparece un cable USB.
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El motor se saca por una cremallera y la funda se lava. Esto importa más de lo que parece: un juguete de tela que el gato babea y muerde acaba oliendo.
- Unos 28 cm de largo.
Por qué le gusta tanto
El movimiento imita a una presa herida, que es el estímulo que dispara la caza. Por eso el gato lo abraza con las patas delanteras y le da patadas con las traseras: eso es exactamente lo que le haría a un conejo. Es un desahogo real, no solo entretenimiento.
No es indestructible. Es tela con un motor dentro: un gato muy bruto puede abrirlo. Si el tuyo destroza los peluches, mejor el comedero puzzle, que es de plástico.