Un perro suelto en el coche no es solo un riesgo para él: en un frenazo a 50 km/h, un perro de 20 kg sale despedido con la fuerza de media tonelada.
Esto es una correa corta que se engancha al arnés del perro por un lado y a la hebilla del cinturón por el otro. Se pone en cinco segundos y le deja moverse lo justo para tumbarse, pero no para saltar entre los asientos ni salir disparado.
Lo que dice la ley
El Reglamento General de Circulación obliga a que el animal vaya sujeto de forma que no interfiera en la conducción. Ir con el perro suelto es sanción de 80 a 100 €, y si va en el asiento delantero o encima del conductor, más.
Características
- Un extremo a la hebilla del cinturón, otro al arnés
- Longitud corta: permite tumbarse, no saltar
- Mosquetón metálico
- Vale en cualquier coche con cinturón de tres puntos
- Talla única
Antes de comprar
Llega a España en una o dos semanas. De 1 a 3 días laborables de preparación y de 4 a 8 días de transporte, con número de seguimiento.
Se engancha al arnés, nunca al collar. Si lo atas al collar y hay un frenazo, toda la fuerza va al cuello del perro. El arnés la reparte por el pecho. Esto es importante de verdad.
Es un sistema de sujeción básico, no un dispositivo homologado de retención tipo transportín con ensayo de choque. Para viajes largos o perros grandes, un transportín anclado sigue siendo más seguro.