Un gato no rasca el sofá por fastidiar: rasca en vertical y estirado, porque así se estira la espalda y se marca el territorio a la altura de sus ojos. Un rascador plano en el suelo no le da eso. Esta tabla sí.
Se pega a la pared a la altura que quieras y el gato la usa de pie, con las dos patas arriba. Y de paso queda como un cuadro, que es la parte que le vende la idea al resto de la casa.
Medidas
- 80 cm de largo por 25 cm de ancho.
- Pesa 150 g la tabla suelta.
- Se pega con adhesivo por detrás. Pégala a la altura del gato estirado: normalmente el borde de abajo a unos 20-30 cm del suelo.
Dos diseños
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Cuadros de colores, con el letrero naranja.
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Damero azul y blanco, con el letrero verde.
- O los dos juntos, que es como salen en las fotos de la pared y como mejor quedan.
Lo que hay que saber antes de comprar
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El adhesivo manda. Agarra bien en pared lisa, pintada o alicatada. En gotelé, en papel pintado o en pared recién pintada se despega: ahí hay que ponerle un par de tornillos o cinta de doble cara de las fuertes.
- Es de fibra prensada. Suelta muchas menos virutas que el cartón, pero se acaba gastando: es un consumible, no un mueble.
- El dibujo lleva letras en inglés impresas. Es la decoración del producto, como un póster; no se puede quitar.
- No sustituye al rascador de suelo si tu gato es de los que rascan tumbado. Muchos gatos quieren los dos.
Envío
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