En otoño el perro no vuelve mojado: vuelve embarrado. Y lo primero que toca el suelo de casa son cuatro patas con barro entre los dedos, que es justo donde una toalla no llega.
Cómo funciona
Llenas el vaso hasta dos tercios con agua templada — un poco de champú si quieres —, metes la pata dentro y pulsas el botón. Los cepillos de silicona giran alrededor de la pata y arrastran el barro de entre las almohadillas. Sacas, secas y ya está.
Por qué el cepillo gira solo
Un vaso limpiapatas de los normales hay que agitarlo con la pata dentro, y ahí es justo donde el perro la retira. Este trabaja él: tú solo sujetas la pata, que es lo único que hay que hacer bien.
Silicona blanda y desmontable
Las puntas son de silicona flexible, no de cerda dura. El cepillo entero se saca del vaso y se lava aparte, que es lo que evita que acabe oliendo a perro mojado.
Lleva batería: la base no se moja
El motor y la batería van en la base. Se recarga y se usa sin cable. El agua va en el vaso, y el vaso se separa de la base para llenarlo y vaciarlo. La base no se sumerge ni se pone bajo el grifo.
El tamaño manda, y te lo decimos claro
Es un vaso del tamaño de una taza grande. Vale para perros pequeños y medianos y para gatos. Si tu perro es grande, la pata no va a entrar holgada y el aparato no le sirve de nada.
El proveedor no publica el diámetro interior y no nos lo vamos a inventar. Si tu perro está en el límite, escríbenos antes de pedirlo y lo miramos.
Lo que no es
No sustituye al baño: limpia patas, no perros. Y con barro seco y apelmazado hay que remojar primero — no es una lavadora.
Plástico ABS y silicona. 560 g. Tres colores: azul, rosa y gris.