Dos problemas del cepillado, resueltos en el mismo mango: el pelo que se queda enganchado entre las púas y los nudos que no salen en seco.
Se limpia con un botón
Aprietas el pulsador del lateral y las púas se retraen dentro de la cabeza. Todo el pelo suelto queda en una pella que se coge con dos dedos y va directa a la basura. Sin tener que ir sacando mechones uno a uno.
Púas anguladas y con punta redondeada
Es un cepillo de carda (slicker): las púas van inclinadas, no rectas. Enganchan el subpelo muerto sin clavarse en la piel. Va especialmente bien en pelo largo, rizado o duro — border collie, cocker, caniche, schnauzer, golden — que es donde se forman las rastas.
El pulverizador
El depósito integrado suelta una niebla fina mientras cepillas. Con agua, el pelo se desenreda mucho mejor que en seco y suelta menos electricidad estática; también puedes cargarlo con tu acondicionador de perro diluido.
Batería
El pulverizado funciona con batería recargable. Se carga en 150 minutos por USB y el cable viene incluido. Ojo: la parte de cepillado es mecánica y funciona siempre; la batería solo mueve el spray.
Lo que hay que saber antes
El depósito es pequeño — está pensado para humedecer, no para bañar. Si tu perro viene del campo hecho una pena, esto no sustituye a una ducha. Y si el pelo ya tiene rastas cerradas y apelmazadas contra la piel, ningún cepillo las va a abrir sin hacer daño: eso lo corta el peluquero.
Medidas: 20 × 11,5 × 7 cm. Material ABS. Incluye cepillo y cable de carga.